domingo, 1 de agosto de 2010

Para -----

“¿Dónde deje la botella?, pero..., no, ¿sí?”, había dicho el confundido cantinero.


¿Por qué no tomé una buena botella de whisky?, habían más detrás del cantinero, mejores marcas que este Red Label; no tuvo sentido el tomarla apurado; tal vez, tal vez hubiera sido mejor quedarse en ese bar gastado, así no tuviera que conseguir botellas de agua mineral, además de que tienen esos platos pequeños llenos de aceitunas, platillos con totopos y salsas a medio revolver, con tomates partidos en trozos muy grandes o muy chicos. Quiero estar solo, aunque ya no sé que significa, solo veo su estela que deja humo de cigarrillo herido, o tal vez los sueños donde llenaba de lodo mis oídos han filtrado los ruidos ajenos. Mi percepción, mi lógica a girado unos 180 grados agrediendo la originalidad de la luna, mostrándome el lado que nadie ve, solo eso, adiós al conejo de la luna así de fácil, adiós a la cara conocida.

Esta banca del parque apenas me alcanza para poner la botella, mi vaso y las botellitas de agua mineral, mi cuaderno y mi gastada pluma. Es extraño para la gente que pasa, en esta tarde manchada de fin de semana, ver un servicio de whisky completo desatendido en una banca, dos o tres han querido llevársela sin éxito en medio de silbidos nerviosos, no vieron que era yo quien la sujetaba.
Todavía no se por cual puerta entré y... total, no importa.


“Como si pretendiera protegerme de la lluvia
con una toalla que nunca se cansa de absorber
Cómo cuando intento no ver el sol prendiendo focos
Y me arropo aún más cuando quiero despertar
Si tan solo con un soplo tibio lo disipara”


¿Dónde estará mi familia, tíos y tías, los bebes que piden biberones, tibios por favor, a parientes políticos?. Recuerdo mi nombre, mi dirección, recuerdo cada bache de mi calle, se que escondites me ayudaron en la desesperación del juego del bote robado... pero no, no recuerdo el nombre de la ciudad. Esos detalles me ahogan, como si mi cabeza hubiera pasado por un colador singular que quita recuerdos claves, detalles que le pudieran dar sentido a mi pasado, a lo mejor y el colador era azul, de un metálico peltre, rayado en las orillas y si se usa produce el ruido del frote del tenedor y el papel aluminio. Sé que anduve de novio con ella, con ------- y mi suegro a quien mentí más de una vez era -------. Creo que mi maestra de 5 año de primaria fue --------.


“Como ver correr a una sombra detrás de otra,
buscando una puerta dentro de una tienda de autoservicio
mientras la radio nostálgica suena por las bocinas del techo raso
sin importar que hojeo revistas de ediciones pasadas

Si pregunto al salir de esta, a la lluvia
me responde picándome los ojos rojos de ayer
en una lucha de resfriados y toses
una sombra entra
y no conduzco”


Desesperante, es el imaginar que todo lo que viene de mí esta condenado. Llegue aquí tan rápido como tarda uno en subir al lavamanos de olor a pasta Colgate, si, luego vino el brinco hacia al espejo.
Entro a cocinas y como a mi antojo frente miradas confundidas de cocineros que jurarían haber dejado el plato sobre la mesa, no le dan importancia a los objetos que tomo y cuando chocan contra mí no se inmutan y siguen con su rutina. Antes me desesperaba, hoy no, ó olvidé si antes me desesperaba.
He empezado a dejar notas por doquier, en camiones, bancas, restaurantes, estanques, en la almohada de ella, en un aparador debajo de zapatos, debajo de la servilleta. Son notas que piden ayuda, y de sentimientos, ojalá alguien las encuentre, mínimo algunas para que tengan sentido, porque he preferido dejar fragmentos en ves de todo en uno para elevar probabilidades de su hallazgo. Espero el día en que me llamen por mi nombre, me griten desde lejos: ¡leí lo que escribiste ------ ¡.


“Como narrar, pintar, hacer el sketch de mi desayuno, de lo helado frío de una hogaza rematada de untadas y tragos instantáneos, con background de músicas y hastíos encontrados, con abanicos de rotores a media velocidad ululando sonidos que solos los escarabajos contestan, mis pasos resonando de eco en la loza de polvo y sueños deshilachados, sólo movidos por las corrientes de aire de mi paseo esporádico por diferentes lares, todo para acabar con el sonido metálico exasperante que me regresa a la realidad certera, con dichos y palabras objetivas, que me duelen y pretenden arrebatar, al igual que arrebato útiles para seguir el pasillo angosto.”


No veo porque no creer en la reencarnación, pero lo que sí no creo es que piensen que es continúa, que al morir, nacen en otra casa o en el cuarto de hospital de al lado. Porque creo que yo ya he muerto, mas bien que me he suicidado, y ha sido incontables de veces, por hastío, por saber todo lo que importaba, por ver que en verdad no existe el futuro. Y cuando caía fulminantemente suicidado, renacía quince años antes, y dos años más mientras aprendía a caminar, volvía nacer, o nacía 6 años atrás, y me estaba suicidando 20 años adelante. Suicidios y nacimientos, pierden sentido cuando te das cuenta que en verdad no ha transcurrido más de 40 años entre alumbramientos y defunciones, y que no pasaré de ese límite. El juego del espacio y del tiempo. Los nombro para negarlos. Pero me he aburrido, hoy estoy vivo sin querer.


Una tortuga etérea avanza mientras una liebre impalpable deambula en una pista que no sabe que existe, y existe de pronto una oleada de mar intangible que nadie contesta; unos zapatos con un ser incorpóreo e imaginario apartan dos cuadras a alguien que camina en dirección opuesta ocultándose al ser palpable.


“Quiero que se nuble, que se apague el sol, que llueva, que granice y cuando hable se produzca vaho, reírme sólo en la calle con la soledad a mi lado, a quien le he agarrado amor, amor de adicto, de una nota al instrumento, de color a un cuadro, de lágrima al ojo, y una vez en la calle desierta, tomar un paño sucio y borrar las señales de tránsito, de las vitrinas, de la calle...”


El cantinero repetía “¿dónde deje la botella?” una y otra vez, “¿dónde deje la botella?”, mientras atendía a los clientes y veía su repertorio de botellas nacionales e internacionales, al mismo tiempo que intentaba poner cara de despreocupado por si era broma del personal por ser novato.


Cuando me quedo tiempo viviendo con una familia y empiezo a aprender de ella, saber a que misa va, y que le pasa a la tía Hilda y empezar a quererla, es cuando llega el dolor de no poder hablarles y hay que salir hacia atrás.
De distracción tengo el cine.


“Sólo rumores ajenos, vivencias impropias, descripciones rápidas e indirectas, es lo que tengo de ti. Desconozco tu rostro actual, tu nueva forma de reír, no sé si todavía el cabello cae sobre tu mirada inquisidora e infantil, tal vez hallas dejado de mirar sobre tu espalda para ver si todavía estoy ahí. ¿En quien confías hoy, con quien rompes pesares, las angustias y malas películas?. ¿Cómo será la nueva música que escuchas, con la que bailas inconsciente, esa que toca tu radio de baterías doble A, que no sueltas y no lo descansas. Será que un beso que ahoga te quitó el vacío del pecho, o una brisa invernal muy de mañana tocó tu ventana y te llevó consigo... ”


Flotando en el estanque la hoja de papel cumple con su compromiso, mostrando emoción al primer transeúnte que la vea, mientras se cubre en su alrededor de reflejos húmedos del cielo teñido de hoy, con sus aves migratorias flotando encima de él, contestando el verde de las copas de los árboles, cómo espejo de imágenes de gente que pasa por ahí, imperceptibles a ellos mismos y a una nota, a mil, mil cien notas perdiéndose en millones de colores dentro de un todo.


“¿Dónde dejé la botella?”


Me he enamorado algunas veces, las he seguido día y noche pero tarde o temprano he visto que tienen su mundo, que tienen quien le abre la puerta antes de entrar al auto, quien le envía rosas que provocan la desesperación de conseguir florero y agua. Espero que haya alguien que sufra mi desdicha también y así pueda leer esta hoja, no, no es buena letra, la pluma no ayuda, espero que algún día la encuentren. Le sacaré copias, al fin y al cabo son gratis, eso haré en la papelería de la esquina. Además iré por más limones.


Son las 4:13 pm, Viernes.

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